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miércoles, 6 de mayo de 2009

Usa Protector Solar


Hace unos días me lastime un tobillo y el tendón quedo dañado, por 10 dias tuve que utilizar muletas para poder ir al trabajo, fue difícil porque tengo que subir escaleras varias veces al día, y en estas condiciones era muy difícil... un día ya arto por mi situación pensé, que débil soy...
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Cuanto se valora lo que tenias y por un momento lo pierdes, lo que normalmente haces y no le ponemos atención, nos quejamos de todo pero no aprovechamos la oportunidad de lo que hacemos o de lo que tenemos, perdemos el tiempo en pensar en lo que queremos tener, esto me llevo a pensar que cuando era estudiante me quejaba de no tener tiempo, y ahora quisiera tener el tiempo de cuando era estudiante, ha en fin, valora lo que tienes, aprovéchalo. Por que el día que no lo tengas lo valoraras y ya será muy tarde...
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Unos consejos muy prácticos que nos pondrán a reflexionar... Vive¡¡¡
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Ahora ya camino "normal" aunque tengo que ir a rehabilitación... no cabe duda de que también tenemos que aprender de los momentos difíciles de nuestra vida...
Nos vemos en la calle...

jueves, 15 de enero de 2009

Regalo de Navidades


Uno de los regalos que recibí en estos días pasados de fiestas, fue una poesía. No cabe duda de que los libros u obras literarias llegan a tus manos en los momentos indicados, un regalo de Ana Belio no solo para mi, sino para todo los vagabundosVIP.


"Es mi forma de felicitarte estos días, lo hago porque al leer la poesía me acorde de Vagabundo VIP, supongo que porque he imaginado que lo entenderías muy bien, es de lectura reflexiva".

Gracias Ana¡¡¡



Tabaquería

por: Fernando Pessoa


No soy nada.Nunca seré nada.No puedo querer ser nada.Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.Ventanas de mi cuarto,de mi cuarto de uno de los millones de gente que nadie sabe quién es(y si supiesen quién es, ¿qué sabrían?),dais al misterio de una calle constantemente cruzada por la gente,a una calle inaccesible a todos los pensamientos,real, imposiblemente real, evidente, desconocidamente evidente,con el misterio de las cosas por lo bajo de las piedras y los seres,con la muerte poniendo humedad en las paredes y cabellos blancos en los hombres,con el Destino conduciendo el carro de todo por la carretera de nada.Hoy estoy vencido, como si supiera la verdad.Hoy estoy lúcido, como si estuviese a punto de morirmey no tuviese otra fraternidad con las cosasque una despedida, volviéndose esta casa y este lado de la callela fila de vagones de un tren, y una partida pintadadesde dentro de mi cabeza,y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos a la ida.Hoy me siento perplejo, como quien ha pensado y opinado y olvidado.Hoy estoy dividido entre la lealtad que le deboa la tabaquería del otro lado de la calle, como cosa real por fuera,y a la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.He fracasado en todo.Como no me hice ningún propósito, quizá todo no fuese nada.El aprendizaje que me impartieron,me apeé por la ventana de las traseras de la casa.Me fui al campo con grandes proyectos.Pero sólo encontré allí hierbas y árboles,y cuando había gente era igual que la otra.Me aparto de la ventana, me siento en una silla. ¿En qué voy a pensar?¿Qué sé yo del que seré, yo que no sé lo que soy?¿Ser lo que pienso? Pero ¡pienso ser tantas cosas!¡Y hay tantos que piensan ser lo mismo que no puede haber tantos! ¿Un genio? En este momentocien mil cerebros se juzgan en sueños genios como yo,y la historia no distinguirá, ¿quién sabe?, ni a uno,ni habrá sino estiércol de tantas conquistas futuras.No, no creo en mí.¡En todos los manicomios hay locos perdidos con tantas convicciones! Yo, que no tengo ninguna convicción, ¿soy más convincente o menos convincente?No, ni en mí...¿En cuántas buhardillas y no buhardillas del mundono hay en estos momentos genios-para-sí-mismos soñando?¿Cuántas aspiraciones altas y nobles y lúcidas-sí, verdaderamente altas y nobles y lúcidas-,y quién sabe si realizables, no verán nunca la luz del sol verdaderoni encontrarán quien les preste oídos?El mundo es para quien nace para conquistarloy no para quien sueña que puede conquistarlo, aunque tenga razón.He soñado más que lo que hizo Napoleón.He estrechado contra el pecho hipotético más humanidades que Cristo,he pensado en secreto filosofías que ningún Kant ha escrito.Pero soy, y quizá lo sea siempre, el de la buhardilla,aunque no viva en ella;seré siempre el que no ha nacido para eso;seré siempre el que tenía condiciones;seré siempre el que esperó que le abriesen la puerta al pie de una pared sin puertay cantó la canción del Infinito en un gallinero,y oyó la voz de Dios en un pozo tapado.¿Creer en mí? No, ni en nada.Derrámame la naturaleza sobre mi cabeza ardientesu sol, su lluvia, el viento que tropieza en mi cabello,y lo demás que venga si viene, o tiene que venir, o que no venga.Esclavos cardíacos de las estrellas,conquistamos el mundo entero antes de levantarnos de la cama;pero nos despertamos y es opaco,nos levantamos y es ajeno,salimos de casa y es la tierra entera,y el sistema solar y la Vía Láctea y lo Indefinido.(¡Come chocolatinas, pequeña,come chocolatinas!Mira que no hay más metafísica en el mundo que las chocolatinas,mira que todas las religiones no enseñan más que la confitería.¡Come, pequeña sucia, come!¡Ojalá comiese yo chocolatinas con la misma verdad con que comes! Pero yo pienso, y al quitarles la platilla, que es de papel de estaño,lo tiro todo al suelo, lo mismo que he tirado la vida.)Pero por lo menos queda de la amargura de lo que nunca seréla caligrafía rápida de estos versos,pórtico partido hacia lo Imposible.Pero por lo menos me consagro a mí mismo un desprecio sin lágrimas,noble, al menos, en el gesto amplio con que tirola ropa sucia que soy, sin un papel, para el transcurrir de las cosas,y me quedo en casa sin camisa.(Tú, que consuelas, que no existes y por eso consuelas,o diosa griega, concebida como una estatua que estuviese viva,o patricia romana, imposiblemente noble y nefasta,o princesa de trovadores, gentilísima y disimulada,o marquesa del siglo dieciocho, descotada y lejana,o meretriz célebre de los tiempos de nuestros padres,o no sé qué moderno -no me imagino bien qué-,todo esto, sea lo que sea, lo que seas, ¡si puede inspirar, que inspire!Mi corazón es un cubo vaciado.Como invocan espíritus los que invocan espíritus, me invocoa mí mismo y no encuentro nada.Me acerco a la ventana y veo la calle con absoluta claridad,veo las tiendas, veo las aceras, veo los coches que pasan,veo a los entes vivos vestidos que se cruzan,veo a los perros que también existen,y todo esto me pesa como una condena al destierro,y todo esto es extranjero, como todo.)He vivido, estudiado, amado, y hasta creído,y hoy no hay un mendigo al que no envidie sólo por no ser yo.Miro los andrajos de cada uno y las llagas y la mentira,y pienso: puede que nunca hayas vivido, ni estudiado, ni amado ni creído(porque es posible crear la realidad de todo eso sin hacer nada de eso);puede que hayas existido tan sólo, como un lagarto al que cortan el raboy que es un rabo, más acá del lagarto, removidamente.He hecho de mí lo que no sabía,y lo que podía hacer de mí no lo he hecho.El disfraz que me puse estaba equivocado.Me conocieron enseguida como quien no era y no lo desmentí, y me perdí.Cuando quise quitarme el antifaz,lo tenía pegado a la cara.Cuando me lo quité y me miré en el espejo,ya había envejecido.Estaba borracho, no sabía llevar el dominó que no me había quitado.Tiré el antifaz y me dormí en el vestuariocomo un perro tolerado por la gerenciapor ser inofensivoy voy a escribir esta historia para demostrar que soy sublime.Esencia musical de mis versos inútiles,ojalá pudiera encontrarme como algo que hubiese hecho,y no me quedase siempre enfrente de la tabaquería de enfrente,pisoteando la conciencia de estar existiendocomo una alfombra en la que tropieza un borrachoo una estera que robaron los gitanos y no valía nada.Pero el propietario de la tabaquería ha asomado por la puerta y se ha quedado a la puerta.Le miro con incomodidad en la cabeza apenas vuelta,y con la incomodidad del alma que está comprendiendo mal.Morirá él y moriré yo.Él dejará la muestra y yo dejaré versos.En determinado momento morirá también la muestra, y los versos también.Después de ese momento, morirá la calle donde estuvo la muestra,y la lengua en que fueron escritos los versos,morirá después el planeta girador en que sucedió todo esto.En otros satélites de otros sistemas cualesquiera algo así como gentecontinuará haciendo cosas semejantes a versos y viviendo debajo de cosas semejantes a muestras,siempre una cosa enfrente de la otra,siempre una cosa tan inútil como la otra,siempre lo imposible tan estúpido como lo real,siempre el misterio del fondo tan verdadero como el sueño del misterio de la superficie,siempre esto o siempre otra cosa o ni una cosa ni la otra.Pero un hombre ha entrado en la tabaquería (¿a comprar tabaco?),y la realidad plausible cae de repente encima de mí.Me incorporo a medias con energía, convencido, humano,y voy a tratar de escribir estos versos en los que digo lo contrario.Enciendo un cigarrillo al pensar en escribirlosy saboreo en el cigarrillo la liberación de todos los pensamientos.Sigo al humo como a una ruta propia,y disfruto, en un momento sensitivo y competente,la liberación de todas las especulacionesy la conciencia de que la metafísica es una consecuencia de encontrarse indispuesto.Después me echo para atrás en la sillay continúo fumando.Mientras me lo conceda el destino seguiré fumando.(Si me casase con la hija de mi lavanderaa lo mejor sería feliz.)Visto lo cual, me levanto de la silla. Me voy a la ventana.El hombre ha salido de la tabaquería (¿metiéndose el cambio en el bolsillo de los pantalones?).Ah, le conozco: es el Esteves sin metafísica.(El propietario de la tabaquería ha llegado a la puerta.)Como por una inspiración divina, Esteves se ha vuelto y me ha visto.Me ha dicho adiós con la mano, le he gritado ¡Adiós, Esteves! , y el Universose me reconstruye sin ideales ni esperanza, y el propietario de la tabaquería se ha sonreído.

jueves, 13 de noviembre de 2008

¿Por que nos tienen miedo?

Lunes, Octubre 6th, 2008



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Ayer me encontré por la calle con un colega que lleva unos meses durmiendo en un cajero.
Charlando sobre la vida y arreglando la crisis financiera internacional, de repente me espetó,“¿porqué nos tienen miedo?” y añadió, “¿no se dan cuenta que los que tenemos miedo somos nosotros?”
“La gente no es consciente del miedo que se pasa cuando se duerme en un cajero o en un banco de la calle”.
La verdad es que mi amigo tiene toda la razón, los débiles, las víctimas, los más indefensos tienen miedo, terror a que les ataquen durante la noche.
Sin embargo, los fuertes, los poderosos, los ricos se apartan con miedo cuando ven a alguien durmiendo en la calle.
Hace poco escribí un artículo titulado
“Aporofobia” que explica con bastante claridad esta situación.
Realmente yo pienso que el miedo es mas a ellos mismos, a darse cuenta de la sociedad injusta que mantienen, a no tener más remedio que revisar conceptos y conciencias lo que lleva a esos miedos y a esa agresividad...



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Por Pedro Cluster, (Vagabundo)



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Pedro Cluster es un vagabundo de Madrid que en su pasado fue un empresario, se caso, tubo hijos pero por un trastorno psicológico termino en la calle, durmiendo en los cajeros automáticos, fumando colillas de cigarros en el suelo... "Es una marca que no se te quita. Yo soy distinto de los que no han dormido en la calle. Es imposible transmitir lo que se siente".

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Con el apoyo de una reportera y una editorial, le han ayudado a "Transmitir lo que se siente" y creo http://www.sinhogar.org/ donde narra algunas historias suyas o que el mismo le a pedido a otros vagabundos le proporcionen para publicarlas, es muy interesante ver y pensar por un momento desde el otro lado de la moneda como este pequeño fragmento que publique.

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"No me considero un mesías ni un iluminado, pero mi idea es ir sacando poco a poco a la gente, de uno en uno", cuenta. Como salió él.


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En 2007 abandonó el albergue tras dos años en la indigencia. Ahora vive en una pensión, ha creado un canal de vídeos de sin techo en Youtube llamado Telepobre y está creando escuela entre los indigentes, como El Rincón de Bubú y No Das el Perfil. Tal como deseaba, el portal digital que le sirvió de terapia ayuda a romper el silencio que rodea a los sin techo. "Los cartones venden poco; nadie cuenta que se muere de frío".

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Nos vemos en la calle¡¡¡

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lunes, 27 de octubre de 2008

Vagabundo yo??


Vagabundo, para ti que es un vagabundo?

Vagabundo para muchas personas es un estado social de lo mas bajo y deprimente que hay, sin conocer el la razón por la que están así, las causas pueden ser varias, por rupturas de lazos sociales, familiares, por mencionar algunas. sin embargo para muchas otras como en la India, son personas veneradas por la fuerza de voluntad que tienen para renunciar a las cosas mundanas, al materialismo. Es un punto de vista bastante interesante, porque es un punto de vista positivo, hay que sacarle lo bueno a todo, sin juzgar mal o sin fundamento a una persona.

Al leer esto me pregunte como poder aplicar esa definición para mi... es decir, como puedo ser vagabundo yo?, desde el punto de vista de que no me interese el que dirán, el como me ven, el que piensan de mi, sino hacer lo que realmente me gusta hacer sin importarme la opinión de otras personas, el no apegarme al materialismo, a las "Marcas" al estilo de vida de "Dientes para afuera", claro que todo esto con responsabilidad que no se trata de hacer lo que yo quiero lastimando a los que están cerca de mi... Y ese es parte del objetivo de este sitio, el expresar esa extravagancia que tenemos todos adentro, esas cosas "locas" que nos llaman la atención, que nos hacen reír y reflexionar, un poco de cultura en todos los sentidos, sin importar el que dirán o yo no aria esto sino que me importe el !que imaginacion¡ o que bien se la están pasando estas personas la hacer tal o cual cosa..

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Pero aquí nace otra interrogativa, si eres de los que comulgan con el primer punto de vista de los vagabundos, el de verlos como personas en el nivel máximo de exclusión social y marginacion.

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¿como ayudarlos? porque no se trata solo de hablar de ellos sino también de ver que se puede hacer por ellos, aunque el propósito de esta pagina es mas de las extravagancias de la vida y del ese extravagante que tenemos dentro y no el de ser una organizacion de ayuda al vagabundo (que no estaría mal), muchas veces ala gente de bajos recursos pensamos que hay que ayudarles con un poco de dinero para que coman aunque con eso lo único que se logra es que la persona se acostumbre a que extiende la mano y le caigan unas monedas por lastima, pienso que es mejor el darles un trabajo responsable por ejemplo, un día un chavo fue a pedirme "una ayuda" y le conteste que se la tenia que ganar, que lavara mi camioneta y le pagaba por eso, algunos aceptan otros no, uno se comprometio a lavarme el carro todos los lunes pero al poco tiempo dejo de ir, para muchos es mas fácil el extender la mano y que le caiga la ayuda del cielo, todas ellas con un estado psicológico "Normal"....

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Pero en el caso de los vagabundos... muchos tienen problemas psicológicos bastante fuertes, cierto grado de locura, o que se quedaron en "el avión" por el consumo de drogas, y el estar en un psiquiatrico es en algunas ocasiones peor que vivir en la calle (En el caso de México). Con una persona de bajos recursos que tiene un estado psicológico "Normal" se les puede ofrecer trabajo... pero que hacer con los que están en "el avión"??? como ayudarlos???
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domingo, 12 de octubre de 2008

Decimosegundo relato: Vagabundo, de Ana Belio















Un relato que encontré en www.musicayvino.com es un relato bastante bueno, que muestra la cruda realidad, la pregunta es ¿Que hacer por esta gente? deja tu comentario al respecto...


Me contaba un vagabundo que por las noches se perdía en la luz de las estrellas. Eran estrellas palpitantes bajo el techo del horizonte de sus ojos.
Él no reparaba en esos techos blancos encerrados entre las cuatro paredes de una ciudad, porque su techo se adornaba con la lámpara que las estrellas dibujaban en su cielo.
Se cobijaba aunque el frío tatuara sus huesos, con la luz de luces del firmamento.
Se mecía en la invitación flagrante del punto blanco sobre negro, dando imaginación a sus futuros sueños.
Sentía en unos instantes la libertad de poder tocar las estrellas.
Se sentía libre, mientras el mundo giraba por debajo de sus estrellas.
Se dormía cuando su cuerpo ya no era capaz de reconocer a su alma.
Cuando el sol ocultaba las luces que engendraban sus más maravillosos sueños, el ruido de la realidad le daba bofetadas de soledad e indiferencia, porque su techo se había convertido en numerosas pisadas que antes sus ojos le pisoteaban con total indiferencia.
Se resguardaba bajo cualquier puente, en la esquina que acababa de dejar otro indigente, en la entrada de un metro repleto de miradas ausentes, en el silencio que descansaba al final de su voz cuando pedía o deseaba un bocado caliente, en la sonrisa de aquel niño que ajeno a sus desgracias, le sonreía en un instante.
Me contaba un vagabundo que una noche al despertar el sol tapó sus sueños para siempre… pero las estrellas brillaron bajo el techo de su ausencia.